Sergio Oscar Castro Pastenes, oriundo de la ciudad de Punta Arenas, nace el 23 de noviembre de 1956.  Es el tercero de 4 hermanos. Con respecto a su educación, Sergio realizó su enseñanza básica en la misma ciudad, luego continúo sus estudios en el liceo industrial hasta segundo año medio donde alcanzo a estudiar electricidad. Posterior a ello, se trasladó junto a su familia a la ciudad de Limache, Quinta región, en donde interrumpió sus estudios para trabajar en una editorial durante casi 5 años. En esos años ingresó a una iglesia como testigo de Jehová por lo que salía a predicar mucho y no tenía un trabajo formal y estable. Desde pequeño siempre fue muy educado, respetuoso y muy estudioso, asimismo muy amante de la música clásica y rock de aquellos años, fue un fiel seguidor de Elvis Presley y Frank Sinatra.  Tiempo después, regresó a la región de Magallanes en 1985 para trabajar con uno de sus hermanos en una empresa de transporte. Ahí conoció a su actual esposa, Cristina Alvarado Bahamonde junto a sus 2 hijos y se casaron en 1991. Desde entonces comenzó su carrera como educador y entrenador de tenis primero en la ciudad de Punta Arenas y luego en la ciudad de Porvenir junto a su familia en donde se radicaron. Realizando talleres y preparando jugadores para competencias intercomunales, regionales, nacionales e internacionales por casi 30 años.

Parte de su trabajo como entrenador lo hizo en el antiguo y siniestrado gimnasio Padre Mario Zavataro, luego lo continuo haciendo en la actual escuela Bernardo O’Higgins. Sergio relata que comenzó ofreciendo a realizar estos talleres de forma gratuita, sin recibir dinero a cambio, y aproximadamente desde año 2006 o 2007 la municipalidad de Porvenir se informó de lo que el realizaba y lo contrató. Sergio comenta que el deporte fue siempre uno de sus anhelos por lo que junto a sus hijos realizaban viajes de trekking o kayak durante sus vacaciones. Se consideró un adicto de las motos, a tal punto que se compró 2 iguales una vez, “por si las moscas”. Siempre fue reconocido como alguien sano, no fumaba ni bebía alcohol. Y muchas personas de su círculo más cercano lo admiraban por eso.

El 31 de octubre del 2013 según refiere Sergio, tuvo un accidente en moto impactando a un camión, donde producto de la gravedad de sus heridas fue trasladado hasta la ciudad de Punta Arenas e ingresado al Hospital Clínico de Magallanes. La hospitalización tuvo un tiempo de recuperación de aproximadamente 3 meses en lo que las fracturas y heridas sanaban. Además requirió de injertos de piel que a su cuerpo le costó aceptar. Fue dado de alta en Enero del 2014 pudiendo retomar su vida “normal” y su trabajo como instructor. En Mayo del mismo año ingresó por primera vez al Centro de Rehabilitación Sede de Porvenir, no obstante, la vida no quiso cederle el set, y en 8 de julio del mismo año, a solo meses de su alta, debió ser enviado nuevamente de urgencia al HCM por un ACV de tipo hemorrágico izquierdo, donde estuvo durante un mes aproximadamente para observación. A su regreso recibió terapia kinésica por parte del hospital de Porvenir, luego volvió a ingresar nuevamente al Centro de Rehabilitación durante casi 6 meses. Comenta su esposa que en aquella oportunidad evolucionó muy bien y rápido en su rehabilitación, aun cuando él venía saliendo de 2 grandes accidentes en su vida. Retomó su trabajo como profesor de Tenis, no obstante quedó con algunas secuelas de carácter neurológicas en su pierna derecha pero estas no eran limitantes. Desde entonces realizó algunos cambios de habito en su vida y se preocupó más por su salud que antes, comenta el “Uno cree que con hacer deporte y vivir bien es suficiente para no enfermarse, confiarme fue un gran error”.

En el 2020 entre los meses de marzo y abril, su esposa nos comenta que empezó a notar conductas erróneas en él. Que no correspondían a una persona “sana”. Producto de la pandemia y la escasa atención por parte del hospital de Porvenir por el “contexto” de pandemia, no pudo recibir una visita médica durante varios meses. Solo la visita de una enfermera para finales de ese año. En enero del 2021 recién pudo ser evaluado por un médico en su domicilio quien lo derivo al programa de salud mental del hospital de Porvenir, bajo el diagnostico de depresión y demencia. Para marzo del 2021 se le realiza una Resonancia Magnética que arrojó como resultado una lesión isquémica antigua (ACV) y daño en algunas zonas específicas de su cerebro. Eventos que según evaluación neurológica de especialista pudieron suceder entre los meses de marzo y mayo del año anterior. Ante esto se emite la interconsulta para ingresar nuevamente al Centro de Rehabilitación de la sede Porvenir para continuar con su rehabilitación.

Sergio comenta que ha sido difícil sobrellevar tanto daño, aun le cuesta comprender el porqué de las cosas y aunque es ajeno a la religión y a la creencia de ellos, el menciona que hay alguien arriba que sabrá por qué lo hace. Ha luchado todo este tiempo contra todo pronóstico, sin ir más allá el 1 de mayo del 2021 dio positivo a Covid 19 y dada su condición es trasladado 5 días después nuevamente a la ciudad de Punta Arenas. Aunque no requirió intubación, evolucionó muy bien al tratamiento y fue devuelvo a su casa el 13 de mayo. Su esposa comenta que llegó más delgado, desorientado y con notable pérdida de fuerza en sus extremidades para poder levantarse o mantenerse sentado por mucho tiempo. Desde entonces, Sergio ha recibido atención por parte de los profesionales del Centro de Rehabilitación como son Kinesiología, Terapia Ocupacional y Psicología. Quienes a la fecha han logrado que Sergio ya puede desenvolverse dentro de su hogar y que no dependa del todo de su cuidadora, su esposa. El menciona siempre que ella es quien se ha llevado la peor parte, por tener que cuidarlo y no al revés. Es por eso que ya pasado un año desde su última hospitalización se ha mantenido bien y estable dentro de lo que se puede esperar, dice él. Pero ha aprendido mucho el cómo mantenerse aun en pie y de no rendirse ante todo lo malo que le tocó vivir. Sabe que en parte ese estilo de vida saludable que intento inculcarle a sus hijos como a todos los niños y jóvenes que el educo y entrenó, les servirá en algún futuro próximo, porque a él si le fue útil.

Hoy es un luchador, con 3 ACV en el cuerpo aún puede decir que sigue vivo gracias a su familia y a aquellos profesionales que se cruzaron en su camino para guiarlo en su propia rehabilitación. En mayo de este año en un campeonato intercomunal de tenis en Porvenir, Sergio fue homenajeado por parte de la organización del evento en especial reconocimiento por sus años como formador de generaciones de tenistas de Porvenir y Tierra del Fuego.